El problema que nadie resolvía
Elena Martín tenía 28 años, dos carreras en biotecnología y un problema que llevaba arrastrando desde los 15: piel grasa. Había gastado más de 3.000€ en productos. CeraVe, La Roche-Posay, retinol, niacinamida. Nada duraba más de 2 horas.
"Un día me miré al espejo a las 12 del mediodía y pensé: soy bioquímica. Puedo investigar esto yo misma."